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La norma de calidad divide al sector del ibérico

19/04/2010
El ataque a la norma de calidad, en vigor desde 2001, por parte de ganaderos e industriales de la provincia de Huelva, ha levantado ampollas en Sevilla y en otras regiones productoras de España. No todos los ganaderos están de acuerdo en que sólo el ibérico puro tenga derecho a llamarse ibérico, ya que el cruzado con Duroc Jersey que es el que la norma permite que lleve el etiquetado de «ibérico» a secas lo es también, en al menos un 50%, y para muchos su introducción ha representado una mejora genética y de producción.

Así, mientras que el presidente de Asaja Huelva daba la semana pasada una rueda de prensa en Sevilla, junto al presidente de la Asociación Provincial de Industrias de la carne de esa provincia, para pedir un cambio radical en la norma, en Madrid se celebraba la reunión sectorial del sector, con representación a nivel nacional de la propia Asaja, de Coag, de UPA y de las Cooperativas Agroalimentarias y de varios representantes del Ministerio, en la que, entre otros asuntos, también se trató de esta norma de calidad pero en absoluto para pedir su derogación o su cambio sino para «exigir su cumplimiento estricto».

El técnico de Asaja Sevilla, Juan Bilbao, quien asistió a la sectorial de Madrid mostraba a ABC su sorpresa por la actuación del presidente de Asaja Huelva y del presidente de Aice Huelva y afirmaba que, en su opinión, no hablaban «en absoluto en representación de todo el sector. sino más bien, quizás, de sus socios agropecuarios con intereses en la industria».

Según este representante de Asaja, la norma de calidad del porcino ibérico tiene como objetivo principal «clarificar el mercado para que no se engañe al consumidor» y distingue en el etiquetado por razas y por alimentación del animal, de forma que el ibérico puro se llama así en su etiqueta y el cruzado, sólo ibérico. Y este es precisamente el punto causante de la polémica pues desde Huelva se reivindicaba que sólo el ibérico puro se llame ibérico. Para Bilbao, por el contrario, el cruzado tiene «todo el derecho a llamarse ibérico pues lo es, ya que no es cerdo blanco, ni siquiera en el cruce pues el Duroc Jersey no es cerdo blanco».

Además, Bilbao observa que el sector del ibérico en general en España, no quiere que se retire la norma y menos en el aspecto en el que lo han pedido desde Huelva, ya que el cruce ha beneficiado a la raza en muchos aspectos. «Si la industria quiere ibéricos puros que los pague» dice este experto. En su opinión, el ataque ahora a la norma de calidad es porque «se ha venido aplicando a los ganaderos y es ahora cuando se le está metiendo mano al control de los productos curados» lo que afecta a la industria». En su opinión, el tapón que se ha producido en la comercialización del ibérico no procede del ibérico cruzado sino del de «cebo» que es el que ha experimentado una superproducción precisamente por los beneficios que daba y que llevaron a muchos ganaderos a apuntarse a esta fórmula.

Por otro lado, Francisco Javier Valero de la Asociación de Productores de Ibérico de la Dehesa y la Sierra, y ganadero de Huelva, mostró a ABC su apoyo a las tesis por el cambio en las normas de etiquetado que defiende el presidente de Asaja de su provincia aunque reconocía que el gran problema de la norma de calidad actual es «que no se cumple, que nadie vigila para que se cumpla, por lo que hay mucho fraude».

Asimismo, Coag también apostó ayer contra la norma de calidad al considerar que es «una de las causas de la crisis del porcino ibérico ya que ha desprotegido al productor tradicional en benficio de las industrias y distribuidoras».


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