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Biotecnología verde al servicio del agricultor

05/01/2011

“Evitar el impacto medioambiental, evitar la importación de microorganismos foráneos, internacionalizar la comercialización de los productos de la empresa y la creación de alianzas empresariales para solucionar problemas, son las principales políticas de ResBioAgro, SL. en la actualidad”, señala Manuel Megías, catedrático de Microbiología de la Universidad de Sevilla y presidente del Consejo de Administración de la empresa. Su prioridad es “generar productos de alto valor añadido que puedan ser introducidos en los grandes mercados mundiales, como Marruecos, Argentina, Brasil, la India o China”, añade.

La empresa se origina en Andalucía con una economía de carácter eminentemente agrícola, ya que casi el 50% de la superficie de la comunidad autónoma se dedica a los cultivos agrícolas. Tiene como objetivo “cubrir un hueco en la agricultura y el medio ambiente, especializándose en la generación de productos (microorganismos beneficiosos) derivados de los propios suelos de cultivo y que permitirán participar en la solución de problemas nutricionales y de la Salud de la planta”, explica el catedrático de la Hispalense.

ResBioAgro nace en febrero de 2009 en el seno de la Universidad de Sevilla, a partir del proyecto Optimización de recursos nutricionales en la producción integrada de arroz en Sevilla (RENUPIA), financiado por Corporación Tecnológica de Andalucía y la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia. “Surge gracias a la unión de ocho investigadores de las facultades de Farmacia, Biología y Química, que sintieron la necesidad de transferir a la sociedad los conocimientos obtenidos en el desarrollo de dicho proyecto, en el que participaba el grupo de investigación Biotecnología de la interacción beneficiosa planta-microorganismos y en el que se empezaron a utilizar microorganismos como biofertilizantes”, explica Megías.

La despensa de la tierra
Como señala Megías, las fuentes de los productos que desarrolla ResBioAgro, S.L. “están en la despensa de la tierra, en los suelos de cultivos”. Estos productos, con la tecnología desarrollada por la empresa, posibilitan un aislamiento y manejo adecuado de los microorganismos, que permiten “solucionar caso a caso” y en su propio ecosistema, cada uno de los posibles problemas que se presenten en los cultivos de mayor interés para Andalucía, así como su aplicación en otros mercados mundiales. “El arte de ResBioAgro, S.L. está en buscar y valorizar los microorganismos que encontramos, que resultan útiles para una agricultura como la que demanda el siglo XXI, de alta seguridad para el consumidor”, apunta.


De este modo, entre sus retos más interesantes está el uso de microorganismos originarios de los arrozales sevillanos para luchar contra las enfermedades fúngicas y plagas, así como rentabilizar el uso de compost vegetal derivado de los propios desechos de cosecha; utilizar la caña y la cascarilla de arroz como fuente de nutrientes, valorizando los residuos de cosecha y, posiblemente, generando nueva actividad industrial en el sector arrocero. “La misma estrategia la estamos utilizando para los residuos de cosecha de fresas y hortícolas, minimizando el problema ambiental actual de la eliminación de estos residuos”, apunta el catedrático sevillano.

Soluciones a problemas
En cuanto al modo de actuación de ResBioAgro, S.L. “nuestra misión es dar soluciones a los problemas concretos que nos plantean nuestros clientes, buscando alternativas que resulten económicas y generen un alto valor ambiental”, indica Megías. Por ello la empresa sigue este esquema: primero tiene lugar el examen de los terrenos y los cultivos donde se generan los problemas; luego se buscan las posibles soluciones entre los recursos naturales del ambiente; más tarde se diseña un producto que permita solucionar el problema inicialmente planteado; y una vez protegido industrialmente el producto, se buscan alianzas para la producción y comercialización del mismo. “La alianza garantiza el éxito”.


La actividad de ResBioAgro, S.L. se basa en tres líneas de desarrollo de productos: la movilización de nutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio); la lucha biológica contra las plagas; y los agentes de biocontrol para enfermedades de plantas, principalmente enfermedades fúngicas. “La aplicación de cualquier insumo biológico será controlado por el análisis del impacto ambiental que se puede generar en la biota autóctona del suelo (la población nativa de microorganismos en el suelo) y en la actividad biológica del mismo, procurando minimizar los cambios que se generen en el medio ambiente y mantener la fertilidad de los suelos”, indica el catedrático de la Hispalense. Un insumo es un bien consumible utilizado en el proceso productivo de otro bien.
Internacionalización
Una de las preocupaciones de la empresa está centrada en su internacionalización, con el fin de comercializar sus servicios y productos en el extranjero. Así, ha establecido alianzas estratégicas con otras compañías del sector existentes en Andalucía. A raíz de estos acuerdos, se ha creado HispaMarBiotech, S.L., de la que ResBioAgro, S.L. ostenta el 15% del capital, que apuesta por el mercado emergente en Marruecos, a través de su filial SolBiotech, SRL. La finalidad actual de la empresa es registrar productos generados en Andalucía en el sector agrícola y distribuirlos en Marruecos.
También se han realizado colaboraciones con MERCOSUR (Mercado Común del Sur), por las que se han establecido estrategias de uniones temporales con empresas de producción de inoculantes brasileñas, como Total Biotecnología; o argentinas, como Laboratorios Biagro, SL. “Apostar por la internacionalización y comercialización de productos garantiza el futuro de la empresa”, indica Manuel Megías.

Laboratorio a estrenar
Los laboratorios de ResBioAgro, SL, se encuentran en el Centro de Investigación, Tecnología e Innovación de la Universidad (CITIUS) de la Universidad de Sevilla, que favorece la competitividad de la empresa y contribuye a que esté preparada para estudiar cualquier problema relacionado con la Biología Molecular y la Agricultura. No obstante, la empresa, consciente de la necesidad de “conocer dónde se fragua la ciencia y la tecnología”, se ubica en el Parque Tecnológico Cartuja93, en las oficinas en la tecnoincubadora del edificio Marie Curie.



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