Noticias


La I+D aeronáutica en España, ejemplo a seguir

16/09/2010

La industria de la aviación destina al año 800 millones de euros de euros a innovación, lo que representa el 13,5% de su facturación y el 9% de la inversión privada en I+D que se hace en España, según los datos facilitados por el secretario general de Innovación, Juan Tomás Hernani, en un desayuno organizado por CincoDías celebrado ayer. "La mezcla de aviación e innovación no puede ser más relevante para el futuro de España", dijo Hernani ante un elenco de representantes de la administración, la industria y empresas como Boeing e Indra.


El representante del Ministerio de Ciencia e Innovación considera que, si bien la fabricación de aviones es un coto cerrado, hay multitud de campos anexos que están abiertos a nuevos operadores tecnológicos como el de los satélites, las aplicaciones comerciales, los aviones no tripulados, la seguridad o la protección contra incendios. Hernani recordó que el ministerio ha lanzado 180 proyectos por 400 millones en esta legislatura en el sector de la aviación. El secretario destacó la importancia de la compra de tecnología por parte de las administraciones, que representa el 20% del PIB de la industria de la aviación.


"Tenemos amenazas, todo el mundo corre pero somos líderes en tecnologías que son críticas en aviación y el papel de España va a ser creciente", explicó Hernani, que recordó los avances de España en fibra de carbono. El ministerio está satisfecho con el grado de eficiencia de los programas de innovación aeronáutica. Esta eficacia se mide en función del empleo que generan las ayudas públicas -se pretende llegar a 500.000 ocupados en tecnologías medias y altas-, en el número de pymes que innovan -así se logra llevar la innovación al máximo de sectores posibles- y en el propio volumen de la inversión pública, que arrastra a la privada.


El presidente de Boeing en España, Pedro Argüelles, aseguró que la aviación es una actividad que "llega a todas partes y se ha metido en todos los rincones de nuestras vidas para asegurarnos el bienestar". La innovación está en el fundamento de la aviación y también en el ADN de Boeing como constructor de aeronaves. Recordó que modelos de avión emblemáticos como el B-707 lograron que se sustituyera al barco como transporte para cruzar el Atlántico con un increíble ahorro de tiempo y de gastos.


"Boeing ha incorporado una nueva visión global de la tecnología. Sabemos que no podemos desarrollarlo todo nosotros y por eso hemos salido por todo el mundo para encontrar lo que buscamos y necesitamos. Hemos abandonado los criterios endogámicos". En esta filosofía se inscribe la creación del centro tecnológico que Boeing tiene en Madrid.
El director general del INTA, Jaime Denís, explicó que "el avión es el prodigio del conocimiento" y que el papel de la institución que dirige es "estar a medio camino entre la academia y la empresa". "Nuestro retorno llegará por la vía del impuesto de sociedades que paguen las empresas al Estado", comentó.


Regino Moranchel, consejero delegado de Indra, recuerda que su empresa está presente en muchos sectores tecnológicos, pero asegura que "se siente profundamente aeronáutica". Afirma que los retos medioambientales condicionan la actividad del sector, "pero tan fuerte como ellos son los retos económicos". "Se trata de una actividad fuertemente competitiva y global en la que los jugadores se han reducido y concentrado de forma drástica en los últimos años. El tráfico aéreo en Estados Unidos supone el 50% en el mundo y en el resto no hay más de dos o tres empresas".
La palabra seguridad es clave y en los últimos años todo lo relacionado con la operación de los aviones se ha visto muy condicionada por el desarrollo de aplicaciones de software. "Hacer software con los requerimientos de seguridad aeronáuticos es muy caro", dijo Moranchel.


Sobre los puntos fuertes y débiles en la innovación en la aviación, Denís explicó que España es referente en fibra de carbono, aviones militares y control del tráfico aéreo y resaltó la importancia de las compras públicas de tecnología. El efecto más reciente de la política de la administración ha sido un acuerdo firmado entre España y Noruega a principios de mes para la fabricación de un satélite de comunicaciones. "Esto permite que una empresa tome musculatura para ser un competidor global".


Escartí cree que falta un laboratorio para ensayos de aviones no tripulados (UAV) -Denís considera que incluso es posible que sean necesarios varios en España, debido a sus aplicaciones en la vigilancia de fronteras y la reparación de tendidos eléctricos- y echa en falta también otros medidores de la eficacia de los programas públicos de ayudas. "Es muy fácil ser ineficiente en este mundo". El director general de BRT defiende que el desarrollo de la tecnología "puede ser un negocio, crear empleo y mantener activa a la sociedad".


Argüelles asegura que "el sector aeroespacial español nos ayuda a ser optimistas con respecto al futuro".



Redes sociales