Opinión

El valor añadido de los Sistemas de Gestión en playas

24/09/2014

Agustí Ibáñez Mora  | Director SGS Baleares  |

El sector turístico es uno de los principales motores generadores de empleo e ingresos a escala mundial y lleva ya tiempo sometiéndose a la competencia de su mercado, basándose principalmente en la guerra de precios. En cuanto a las zonas costeras, sabemos que constituyen una enorme riqueza en los países mediterráneos, como una de sus expresiones de mayor belleza y singularidad.

El litoral representa uno de los espacios más atrayentes y deseados. Como ejemplo, en España el sector turístico aporta el 11% del PIB nacional (cerca de 100.000 millones de Euros) y el 10% del empleo (1,7 millones de puestos de trabajo). Para algunas de las comunidades autónomas españolas como las Islas Baleares, estas cifras son incluso mucho más altas, ascendiendo hasta el 48% y el 31,5%, respectivamente.

Este nuevo escenario incorpora, entre otros, conceptos de turismo responsable, ecológico, sostenible…, básicamente haciendo referencia a las nuevas exigencias de los consumidores. La competencia en el turismo esta cada vez más basada en la conservación de los recursos naturales y en la superación de las expectativas de los clientes, cada día más informados y más exigentes.

La necesidad de generar en el cliente la confianza en los servicios ofrecidos y de diferenciarse de la competencia, está llevando a Administraciones y a empresas del sector turístico, entre otras, hacia procesos de certificación de sus modelos de gestión, optando por diferentes Sistemas de Gestión como pueden ser las Banderas Azules, los Sistemas de Gestión de Calidad conforme a la Norma Española UNE 187001 del Instituto de Calidad Turística Española o a la Norma Internacional ISO 9001; los Sistemas de Gestión Medioambiental conforme a la Norma Internacional ISO 14001 o Reglamento Europeo EMAS; y, más recientemente, por Sistemas de Gestión de la Accesibilidad Universal para personas con algún tipo de discapacidad.

Centrándonos en la gestión Medioambiental, los municipios son cada vez más conscientes de la necesidad de la preservación de los recursos costeros. Por este motivo, centran sus esfuerzos en conservar y mejorar las aguas y los arenales, así como en mantener la calidad y la integridad física de sus espacios, prueba de lo cual es la certificación de algunas playas conforme a Normas Internacionales de Gestión Medioambiental como la norma ISO 14001. En el caso concreto de Baleares, SGS  cuenta actualmente con 46 playas certificadas conforme al citado referencial.

Algunos aspectos que hemos detectado que incentivan la implantación de Sistemas de Gestión en playas vienen motivados por:

  • Una afluen­cia masiva hacia las zonas costeras en épocas estivales.
  • En algunos casos, la sobre explotación de los recursos costeros.
  • Posibles riesgos higiénico – sanitarios.
  • Problemas de contaminación.
  • Modelos de construcción insostenible cercana a las zonas costeras.
  • La existencia de una capacidad de mejora de las infraestructuras.
  • La gestión y el mantenimiento de los recursos.
  • La desprotección de los sistemas dunares.
  • El tratamiento incorrecto de la posidonia.
  • La disminución de la rentabilidad de las concesiones.
  • El aumento de quejas por parte de los usuarios.

En conclusión, la toma de decisiones en base a datos objetivos, la preocupación por la pérdida de atractivo turístico y los aspectos ligados a la sostenibilidad tienen una importancia cada vez mayor, y están ya considerados como un aspecto crítico de mejora dentro de los Planes de Gestión de los Ayuntamientos costeros españoles.

Dentro de las ventajas de la implantación de Sistemas de Gestión en zonas costeras se incluyen los siguientes:

  • El cumplimiento de la legislación.
  • El aumento del control de la calidad de los servicios e infraestructuras de las playas.
  • Prevención de la contaminación ambiental.
  • Minimizar los posibles riesgos higiénico–sanitarios.
  • La mejora de la coordinación entre todos los entes que confluyen en el espacio playa.
  • La mejora continua de sus actividades y procesos.
  • Se convierte en una herramienta más de marketing de destino turístico.

En conclusión, garantizar las condiciones de uso para los usuarios y superar su percepción subjetiva.

Conviene tener en cuenta también que la Certificación conforme a la Norma ISO 14001, es distinta a otros estándares como las Banderas Azules, puesto que los requisitos en ambos casos son diferentes. En el caso de los Sistemas de Gestión Ambiental cabe destacar que se basan en el ciclo: planificar, hacer, verificar, actuar, lo que garantiza la mejora continua del Sistema de Gestión y asegura la implicación y coordinación de las partes competentes que intervienen en la playa. Están más basados en la sostenibilidad de los recursos en todo el proceso, que en la dotación de servicios en la playa como prioridad por encima del entorno.

Los Sistemas de Gestión Ambiental en playas, valoran también la particularidad que presenta la estacionalidad de algunos servicios prestados y la necesidad de considerar la playa y su entorno como una unidad completa, a la hora de establecer el alcance del Sistema de Gestión Ambiental.

En definitiva, el éxito a largo plazo de un destino turístico de litoral se basa en un turismo de calidad organizado dentro de un sistema territorial planificado que integre al conjunto del sistema económico y social con la sostenibilidad.